domingo, 9 de agosto de 2015

Arriba el telón.

La vida es como una gran obra de teatro y cada uno de nosotros está interpretando el papel de su vida. Todos los hechos que cada uno de nosotros vive a diario contienen nuestras creencias, nuestros hábitos, nuestros comportamientos y nuestras emociones. 

Todos estos esquemas inconscientes influyen en todos los aspectos de nuestra existencia, ya que van dictando el guión que cada día proyectamos al exterior. Si logramos entender esto, tendremos la clave para comprender la forma en que percibimos el mundo que nos rodea y para entender mejor nuestros comportamientos.

Cada uno de nosotros somos los guionistas de la “obra de teatro” de nuestra vida, que vamos redactando en base a nuestras experiencias. Somos losdirectores de la obra, ya que tenemos la responsabilidad sobre las acciones y decisiones que tomamos. Somos los actores porque estamos implicados directamente en el desarrollo de esta obra de teatro. 
Y podemos ser también espectadores, convertirnos en observadores de nuestra propia vida y ver si lo que observamos lo estamos disfrutando, nos aburre, nos da miedo, nos hace sufrir.

Con esta metáfora del teatro podemos reflexionar por qué elegimos representar casi siempre el mismo guión, por qué asumimos un solo papel de personaje en la vida. Podemos observar cómo es nuestro papel de protagonista, ¿es un papel dramático, cómico, de aventura, de miedo, de perdedor? ¿Cómo te ves?

Lo interesante de esto es que tenemos la posibilidad de cambiar de personaje, el guión de la obra. ¿Somos conscientes de esa posibilidad de cambio? En general, creo que no somos conscientes de la capacidad creadora que tenemos, del impacto positivo que podemos causar en nuestras propias vida. Desde que nos levantamos estamos diseñando cada segundo de nuestra vida, así durante las 24 horas de todos los días de nuestra vida.

Cambiar el guión o el personaje requiere una transformación completa de nuestra personalidad y de nuestras relaciones con los demás. Si no te gusta el personaje que representas, si no te gusta el guión, reinvéntate.

Diseña el guión de la vida que quieres vivir y de la persona que quieres ser. Tal vez necesites ayuda para dar esos pasos. Busca un coach, un terapeuta, seguro que será un gran paso que agradecerás siempre.


"Recordar es fácil para el que tiene memoria. Olvidar es difícil para el que tiene corazón" Gabriel García Márquez.

Do not read the next sentence.

Yo creo que la parte más dura de mandar a la mierda el hábito es querer mandar a la mierda. A menudo, demasiado a menudo, las cosa empiezan de cero como una parte normal de tu vida y de algún modo cruzan la línea de la obsesión, compulsión, perder el control. Es el colocón que arrastramos, el colocón hace que todo lo demás se apague lentamente. El caso es que la adicción nunca termina bien porque tarde o temprano lo que nos ha tenido drogados deja de hacernos sentir bien y empieza a doler. Pero dicen que no mandas a la mierda el hábito hasta que caes en lo más bajo. ¿Pero sabes cuándo has caído? Porque no importa cuanto daño nos esté haciendo algo, a veces dejarlo marchar nos duele mucho más.


"El mundo hay que fabricárselo uno mismo, hay que crear peldaños que te suban, que te saquen del pozo. Hay que inventar la vida porque acaba siendo verdad".

jueves, 6 de agosto de 2015

No one actually cares.

El problema de los nuevos comienzos es que necesitan algo para terminar. Algunos, en definitiva, se toman un tiempo para probar. Pero cuando eso sucede, ellos son más fáciles de ignorar. Algunos inicios comienzan en voz tan baja que ni siquiera se nota cuando se producen. Pero ... muchos terminan y vienen cuando menos te lo esperas y lo que presagian es más oscuro de lo que piensas. No todos los comienzos son para celebrar. Muchas cosas malas comienzan: peleas, burlas, discusiones, y lo peor de todo... quieren empezar algo.

Es por esto que en un instante todo cambia. Se nos olvida el pasado y nos vamos hacia lo desconocido, nuestro futuro. Vamos a lugares lejanos para tratar de encontrar nosotros o tratar de perdernos en la exploración de los placeres fuera de casa. Los problemas comienzan cuando nos negamos a cambiar y volvemos a los viejos hábitos. Pero si se mantiene en el mismo terreno, en el pasado, el futuro puede no llegar nunca.


-Tú has vivido tu vida y yo he vivido la mía. Ha llegado la hora de que las vivamos juntos.

A fuego lento.

No se cocina jamás para alguien a quien se odia... A no ser que seas Hannibal Lecter (en este caso se cocina directamente a quien se odia). Pero tú y yo, cuando cocinamos para alguien, es porque le queremos, porque queremos quererlo, o porque cabe la posibilidad de que le queramos. Si echas la vista atrás en tu vida, te darás cuenta de que muchos de tus recuerdos más felices están unidos a la comida, a la celebración que supone sentarse alrededor de una mesa.

A pesar de que la frase <<somos lo que comemos>> me parece exagerada, básicamente porque no tengo ni la menor intención de ser un lenguado meunière, sí creo que toda la ilusión, el afecto, las ganas y el amor que pone el que cocina para nosotros actúan como el mejor de los antioxidantes, la más poderosa de las vitaminas o el brebaje más antidepresivo que pueda existir.

¿Cómo es la sensación de levantarte una mañana sabiendo que el hombre que te gusta y que sientes que te gustará aún más viene a tu casa a cenar? Ese cosquilleo, ese <<por Dios, ¡¿qué-me-pongo-no-tengo-nada?!>>, esa sensación de que algo empieza como deben empezar las cosas buenas, esa llamada a tu mejor amiga a las 9.45 de la mañana pidiéndole consejo, leyéndole los sms que os intercambiasteis él y tú la noche anterior...

De repente tú pasas a ser la protagonista de tu vida. Y eso mola. ¿O no?

En cualquier caso, no son solo los hombres los que merecen que les preparemos un <<te quiero>> o un <<me gustas>> en forma de cena: cuando cocinas para tu madre es que te has hecho mayor de manera oficial (el día que le digas que una prenda te hace <<muy buena lavada>>, ese día llorará), cuando son tus amigas a las que invitas a casa, te estás ahorrando el equivalente a seis meses de terapia intensiva buscando un <<superyó>>... y cuando el homenaje te lo regalas a ti misma, ese, sin duda, es el gran paso.

Si hay algo importante que he aprendido a mis treintaitantos (no es que no quiera decir la edad, es que no sé cuando estarás leyendo este libro, lo juro...) es que la vida hay que celebrarla a la mejor ocasión, que el día de hoy no vuelve y que pasado mañana tendremos ochentaitantos y no habrá marcha atrás. Piénsalo, no importa la edad que tengas, jamás serás más joven que hoy, y cuando con esos ochentaitantos estés plácidamente sentada pensando en tu vida, no vas a recordar todos los disgustos que te llevaste en el trabajo, ni los atascos, ni la crisis de 2008, ni el día en que te diste cuenta de que tenías un poco de celulitis (solo las mujeres genéticamente imperfectas no la tienen). No recordarás lo limpia que siempre has tenido la cocina ni a esos hombres que jamás volvieron a llamar... Tampoco recordarás el suspenso por el que pensaste que te matarían tus padres ni el nombre de la modelo del <<especial culos>> de la revista Elle del verano de 2009 (Dios mío, la odio con todas mis fuerzas, aún hoy... y aquí da igual cuando estés leyendo esto).

Lo que recordarás serán las risas, los estribillos de todas las canciones que cantaste como las locas de Lorca a voz en grito en el coche, las veces que conseguiste reconquistar al que se mereció el título de ÉL, la complicidad con tus amigas, el día en que te atreviste a ponerte rubia (para volver discretamente a tu castaño original tres días después, arriesgando el cuero cabelludo como si no hubiese un mañana capilar), el día en que cogiste el coche y condujiste cinco horas del tirón para darle una sorpresa a alguien, y las veinte veces que te besaron por primera vez.

Te invito a que me acompañes en estas páginas. Este libro no tiene más pretensión que la de ser una reunión de amigos a la que me gustaría que asistieses en asiento preferente.

Son solo algunos pensamientos sobre el amor, la amistad y la felicidad cotidiana, la que está al alcance de tu mano y de la mía, la que a menudo se nos olvida porque eso que llamamos vida nos arrastra.

Pero, si paras un momento, te darás cuenta de que ponerte un tema de Hombres G (sí, los sigo adorando como cuando tenía quince años) a todo volumen mientras preparas una cena para ese hombre con el que llevas siete años viviendo (y últimamente te desespera) no va a solucionar nada... Pero seguro que va a conseguir que mañana sonrías un poco más.

Y él también. ¿Te vienes?


Hoy va por ella, por la gran Ana Milán, por la chica cocodrilo que tantas alegrías me ha dado. Ahí un pequeño cachito de su libro <<Sexo en Milán>>, que sin duda, merece la pena leer.

"Y que cuentes conmigo también para reír, yo siempre te he querido y voy a estar aquí".

miércoles, 5 de agosto de 2015

Touché, maestro.

"Yo le quería decir la verdad por amarga que fuera, contarle que el universo era más ancho que sus caderas. Yo le pintaba un mundo real y no uno color de rosa, pero ella prefería escuchar mentiras piadosas".

"Lo bueno de los años es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicción".

"Si quieres quererme voy a dejarme querer. Si quieres odiarme no me tengas piedad".

"A mí me gusta comer de verdad, beber de verdad, besar de verdad, charlar con los amigos de verdad, enamorarme de verdad y cuando pones tanto en todas esas cosas lo normal es que salgas lleno de cicatrices".

"Cuántos besos me perdí por no saber decir te necesito".

"Se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo y puede que no exista el sitio a donde voy".

"Las mejores promesas son esas que no hay que cumplir".

"Quédate conmigo, no hay fortuna que valga el corazón que te daré".

"La vida no se cuenta por minutos, sino por sueños".

"Pelearé hasta el último segundo y mi epitafio será: no estoy de acuerdo".

"Cambio mis arrugas por tu acné".

"Bastante trabajo me ha costado cometer mi pecados como para malbaratarlos en arrepentimientos vanos".

"Lo peor de la pasión es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos".

"¿Quién dijo que hoy es múltiplo de antes y el ego un envidioso malcriado?"

"¿Cómo van a caber tantos besos en una canción?"

"Cuántas veces hubiera dado la vida entera porque tú me pidieras llevarte el equipaje".

"Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver".

"No salgo a buscarte porque sé que corro el riesgo de encontrarte".

"El sol es una lágrima en un ojo que no sabe llorar".

"Que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena".

"Estaba solo cuando al día siguiente el sol me desveló, me desperté abrazando la ausencia de su cuerpo en mi colchón".

"Está bien tener sombrero por si se presenta una buena ocasión para quitárselo".

"La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse".

"Me enamoro de todo, me conformo con nada".

"Se arroparon con la sensatez del desvarío, tuyo y mío".

"Toma mi dirección, cuando te hartes de amores baratos de un rato me llamas".

"No hay peor nostalgia que añorar lo que nunca jamás existió".

"Y morirme contigo si te matas. Y matarme contigo si te mueres. Porque el amor cuando no muere, mata. Porque amores que matan, nunca mueren".

"Apenas llegó se instaló para siempre en mi vida, no hay nada mejor que encontrar un amor a medida".

"Hasta las suelas de mis zapatos te echan de menos".

"Ni yo mato por celos, ni tú mueres por mí".

"La buena reputación es conveniente dejarla caer a los pies de la cama. Hoy tienes una ocasión de demostrar que eres una mujer además de una dama".

"Este adiós no maquilla un hasta luego, este nunca, no esconde un ojalá, estas cenizas no juegan con fuego, este ciego, no mira para atrás. Este notario firma lo que escribo, esta letra no la protestaré, ahórrate el acuse de recibo, estas vísperas, son las de después. A este ruido, tan huérfano de padre no voy a permitirle que taladre un corazón, podrido de latir este pez ya no muere por tu boca este loco se va con otra loca estos ojos no lloran más por ti."

"Cúlpame de quererte por encima del deber, del placer y del sufrimiento".

"Las canciones deben ser tristes porque siempre hablan de desamor, de fracaso. Cuando estás en ese momento, tan escaso en la vida, de pasión compartida, no se escribe, se vive".

"Contigo he comprendido que la humedad es algo que se seca y se olvida, gracias a ti he sabido que la verdad es solo un cabo suelto de la mentira".

"Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks".

"No es que no quiera, es que no quiero querer".

"No andes lamentando lo que pudo pasar y no pasó. Aquella noche que fallaste, tampoco fui a la cita yo".

"Igual que a ti, igual que a mí la realidad los aplastaba pero cerraban al dormir los ojos y se la inventaban".

"Siempre tuvo la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta".

"Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel".

"Mi crimen fue vestir de azul al príncipe gris".

"Sabes mejor que yo que hasta los huesos solo calan los besos que no has dado".

"Que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentiras, que no te den la razón los espejos".

"El mar dentro de un vaso de ginebra".

"Porque todos los finales son el mismo repetido y, con tanto ruido, no escucharon el final".

"¿Quién me ha robado el mes de abril? Lo guardaba en el cajón, donde guardo el corazón"

"Por el bulevar de los sueños rotos pasan de largo los terremotos y hay un tequila por cada duda. Cuando Agustín se sienta al piano, Diego Rivera, lápiz en mano, dibuja a Frida Kahlo desnuda. Se escapó de una cárcel de amor, de un delirio de alcohol, de mil noches en vela".

"¿Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar?"

"Aves de paso, como pañuelos cura fracasos".

"Que no te vendan amor sin espinas".

"Solo la inconsciencia me pone en marcha".

"A favor de la memoria y en contra de la nostalgia".

"Nunca jamás quiere decir tal vez".

"Dormía todo lo que había que soñar sin perdonar una siesta".

"¿Qué importa que nos acabemos de conocer? Así podrá el azar jugar también su papel".

"Cuélgate de quien te quiera, no te mueras más que por amor".

"Y aunque sé que no era la más guapa del mundo, para mí era más guapa que cualquiera".

"De noche se habla de las cosas que de verdad le importan a uno".

"Decían que era amor la soledad que compartían un día sí, cuarenta no. Tal vez tenían razón".

"Salgo el lunes de viaje con mi recién pintado corazón".



domingo, 26 de julio de 2015

Good life.

Vivir es increíble. Un baúl de recuerdos, una caja de sorpresas una ventana abierta desde donde puedes observar miles de puertas cerradas, una llave que corresponde a una de ellas aunque a la primera es casi imposible dar con la indicada, laberintos que usan la entrada de salida, bosques "encantados" sin encanto alguno, estrellas que se creen planetas pero se enamoran de las fugaces, etiquetas a las que no vale la pena poner precio porque no valen nada. Vivir es increíble. Libertades, decisiones, acciones, lecciones, errores, prisiones, pasiones, aciertos, sentimientos, pensamientos, tristezas, alegrías, esperanza, soledades, desconfianza, decepciones, abandonos, reencuentros, humillaciones, tesoros fuera de islas desiertas, desorden, lealtades, arrepentimientos, perdón, amor, amistad. Vivir es increíble. Un baile distinto. Lunas que se bajan y pelos que se apartan. Lugares que se olvidan y fechas permanentes. 

Vivir es increíble, hasta cuando no entiendes la vida.


- Gánate el respeto de los demás teniendo la osadía de ser tú mismo.

Lo poco que sé de la vida.

Lo poco que sé de la vida está en los libros que nunca leo. Lo poco que sé de la vida está en las líneas que no escribí. Lo poco que sé de la vida se cuenta tomando un café, se entiende tomando una copa y se olvida tomando dos.

Que nadie se me emocione ni albergue falsas esperanzas, porque con lo poco que sé de la vida, a duras penas se llena un corazón, por pequeño que sea. Sí, sobrino, va por vos.

Empiezo por lo que sé con toda seguridad. Sé que, con suerte, te vas a morir una vez. Así que procura no morirte más veces por el camino. No hay nada peor que esa gente que se va muriendo antes de morirse del todo. Para evitarlo, te regalo un método infalible. Mientras tú vayas decidiendo, todo está bien. El día que dejes de decidir, ese día, cuidado, porque la habrás palmado un poco.

Ten siempre más proyectos que recuerdos, es la única forma que conozco de mantenerse joven. Olvídate de la patraña esa de ser feliz, yate puedes dar con un canto en los dientes si llegas a ser el único dueño de tus propias expectativas.

Que un euro se ahorra, y un polvo se pierde. Para siempre. Que hay que dedicarse a algo de lo que jamás te quieras jubilar. Por mucho que te cueste pagar las facturas. Por mucho que en las reuniones de antiguos alumnos te miren mal. Es mejor dedicarse toda una vida a algo que te divierte pese a no llegar a fin de mes, que pasarte un solo día trabajando únicamente por dinero.

Entre lo poco que sé de la vida, también te diré que nada de todo esto vale la pena sin alguien que te haga ser incoherente. Ni flores, ni velas, ni luz de luna. Ése es el verdadero romanticismo. Alguien que llegue, te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz y que arrase de un plumazo con tus principios, tus valores, tus yo nunca, tus yo qué va.

Ojalá ames mucho y muy bueno, incluso a riesgo de ser correspondido. Que te despojen de todo, que hagan jirones de tus ganas y que te veas obligado a remendarlas con el hilo de cualquier otra ilusión. Que desees y seas deseado, que se frustren todas tus esperanzas y que acabes descubriendo que la única forma de recobrar el primer amor, que es el propio, es en brazos ajenos. Dos emociones inútiles asociadas al pasado, arrepentimiento y culpa, y una emoción inútil asociada al futuro, la preocupación. Cuanto antes de desprendas de las tres, antes empezarás a apreciar lo único que tienes.

Qué más. Ah sí. Sé que al menos un amigo te va a traicionar, otro será traicionado por ti, y que te pongas como te pongas, los que no hayas hecho antes de los 30, ya jamás pasarán de buenos conocidos. Cuenta sólo con los tres principales, porque a partir de ahí, todo es mentira.

Para terminar, y hablando del tema, déjame que te presente a tu mejor enemigo. Se llama miedo. Quédate con su cara, porque va a estar jodiéndote de ahora en adelante. Miedo al fracaso. Miedo al qué dirán. Miedo a perder lo que tienes. Miedo a conseguirlo. Miedo a saber poco de la vida. Miedo a tener razón.